Los habitantes de Beijing y los Maestros de las Artes Místicas avanzan en la construcción de la Gran Muralla China cuando ven en el cielo a un dragón enfrentándose a un Desviante.
El dragón muere a manos del monstruo, pero Íkaris y Sersi se enfrentan a él. Sersi le pide a su compañero que no rompa la muralla, ya que quiere verla terminada, pero él responde con que los muros siempre están de reformas.
El Desviante huye de la batalla y los Eternos lo persiguen hasta una cueva, donde encuentran un nido de Desviantes. La pareja pide refuerzos para abordar el nido.
El Kraken les da problemas mientras esperan al resto. Cuando llegan, Duende y Druig se dan cuenta de que el Kappa está organizando los ataques.
Thena, Gilgamesh y Makkari lideran el ataque y consiguen acabar con el Kappa, lo que desorienta al resto de Desviante y los debilita.